Afectividad y ontología

$ 3.500,00

Descripción

Girolamo Fracastro (1478-1553), padre de la epidemiología moderna, explica que el contagio es  un ‘contacto’ que resulta infeccioso.  Al amenazador contacto del Covid 19 le debemos, tal vez, la reconsideración de una ontología que circula desoída o, más bien, negada.

La reflexión en torno al contacto/contagio es una reflexión material acerca de cómo el mundo nos toca/contagia o, a la inversa, acerca de cómo los humanos tocamos el mundo, lo afectamos (¿infectándolo?).

El antropocentrismo, cultivado en Occidente desde el mismísimo origen griego de la filosofía pero que se agudiza en el Renacimiento, supone una concepción del Ser sostenida en una serie de postulados que afirman una diferencia radical del humano respecto de la naturaleza y los animales:  el hombre no es su cuerpo biológico sino que se autoconstituye en virtud de su racionalidad representacional; el cuerpo es solo un sustrato; el humano es su cultura tecnocientífica y, a través de ella, puede dominar la naturaleza y manipular sucuerpo.

El covid 19, sin embargo, es una experiencia de escala mundial que podría desarticular  dicha ontología y hacer posible una nueva forma de estar en el mundo en la que los afectos, en tanto modos de la totalidad, estados de los cuerpos y formas de conocer resultan determinantes.

Barbijos, guantes y alcohol en gel pretenden ser ahora la piel de la piel, otro escudo para mantener la distancia, pero no alcanzan para anular la experiencia de que el mundo, ahora en forma de virus, toca, envuelve y penetra (es) el cuerpo.  El mundo se acerca hoy  en forma de peligro hasta hacernos sentir que ya no es lo otro del humano sino que es el revés mismo de nuestra piel. En la piel el mundo, el sol, el aire, el virus se particularizan y especifican.    La  piel  nunca fue barrera sino umbral y la conciencia de esa diferencia  presupone una ontología y una ética radicalmente distintas a las vigentes.

 

Ver más información